Planificación de proyectos que no están aún maduros a nivel conceptual ni técnico.
Diseño de soluciones con un nivel de detalle suficiente para fijar los aspectos clave necesarios.
Determinación clara del alcance y complejidad de los proyectos.
Determinación de las magnitudes económicas que comportaría su puesta en marcha.
Diseño concreto con detalle de cada componente al máximo nivel.
Planificación del proyecto con todas las tareas a realizar y sus duraciones estimadas.
Documentación necesaria para la realización del proyecto.
Tramitación de licencias, permisos, etc.
Presupuesto del proyecto, estudio económico detallado, con determinación de los principales parámetros de rentabilidad.